viernes, 25 de enero de 2013

Existen granjas para engordar niñas en Mauritania

Mientras que en algunos países la delgadez es considerada un atributo estético, y un peso adecuado reconocido como un factor de buena salud, en otras regiones del mundo, la obesidad femenina continúa siendo valorada. Así, las niñas que nacen en un entorno con esta percepción, son sometidas a la crueldad para ganar peso. La mentalidad ha cambiado, sin embargo, la práctica no se ha erradicado. 

Hace algunos años, la noticia de que niñas mauritanas eran obligadas a comer una cantidad exorbitante de alimentos con el fin de engordar, dio la vuelta al mundo. Los esfuerzos por detener esta operación comenzaron a rendir frutos gracias a campañas orientadas a la concientización de riesgos como diabetes y enfermedades cardiovasculares, y mensajes que condenaban la práctica. Sin embargo, un cambio de régimen de gobierno desfavoreció las iniciativas. Hoy, las niñas de las zonas rurales de Mauritania continúan siendo víctimas de atrocidades; buscan hacerlas engordar, en parte para ganar voluptuosidad y poder casarlas más jóvenes. 

El método al que se recurre para que las niñas suban de peso y obtengan corpulenica es escandoloso. Realizado habitualmente durante las vacaciones de la escuela, pequeñas de entre cinco y 12 años de edad son enviadas a granjas donde se les obliga a llevar un dieta diaria de dos kilos de cereal, con 2 tazas de mantequilla y 20 litros de leche de camello, lo que equivale a una ingesta de 16 mil calorías todos los días. Tal cantidad de comida puede hacer que las niñas la rechacen o se sientan enfermas, en cuyo caso, son obligadas a comer su propio vómito, o bien forzadas a terminar la ración, por medio del dolor. Una forma frecuente de aplicarlo consiste en oprimir los dedos entre la presión de dos palos. 

Sobrepeso, ¿sinónimo de prestigio? Por un lado, la talla de la “señora” representa el espacio que ocupa en el corazón de su marido, por lo que mientras más obesa se sea, menos lugar hay para alguien más. Por otro, de acuerdo con la tradición, tener una esposa obesa da al marido status. 

Esta postura proviene de la época precolonial, cuando las mujeres de los hombres ricos, ganaban peso al delegar todas las tareas del hogar a los sirvientes. Con el tiempo, esto convirtió al sobrepeso femenino en un símbolo de riqueza y factor atrayente de esposos acomodados. 

Hoy en día, cada vez más mauritanos de clase media parecen haber abandonado esta terrible práctica. Smith College, reconocida universidad femenina estadounidense, hace referencia a un estudio nacional realizado por una organización altruista en la región, éste dejó ver que 70% de los jóvenes hoy en día, no encuentran atractiva la obesidad. Sin embargo, la práctica aún no es ilegal en Mauritania.

http://www.oronoticias.com.mx

 
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