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lunes, 22 de diciembre de 2014

El ejecutado más joven en la silla eléctica es declarado inocente después de 70 años

Con tan solo 14 años, en 1944 George Stinney Jr. se convirtió en el estadounidense más joven en ser ejecutado en su país. Murió en la silla eléctrica. 

Ahora la justicia ha determinado que era inocente.
“Fue una gran injusticia”, aseguró la jueza Carmen Mullen al leer la decisión de exonerar al menor y agregó que la velocidad con la que Stinney Jr. fue sentenciado a muerte “es chocante y extremadamente injusta”.

En 1944, cuando tenía 14 años, el joven negro fue acusado del asesinado de dos niñas de 7 y 11 años en Carolina del Norte cuando estas buscaban flores silvestres. Fue encarcelado. No se avisó del caso a sus padres ni tuvo un abogado defensor.

El juicio en su contra duró menos de tres horas y en él no se presentaron testigos o evidencia que pudiera exonerarlo, según “The Independent”

Al jurado integrado únicamente por personas de raza blanca le tomó solo 10 minutos emitir su veredicto: George Stinney Jr. debía morir “electrocutado hasta que tu cuerpo esté muerto de acuerdo con la ley. Y que Dios se apiade de tu alma”, de acuerdo con los documentos del tribunal..

El caso de George Stinney Jr. siempre fue presentado como un ejemplo de racismo judicial durante el tiempo de la segregación, donde jueces, fiscales y el jurado eran personas blancas.

Menos de tres meses después de las muertes de las niñas, Stinney fue llevado a una silla eléctrica en la cárcel de Columbia, construida para acusados mucho más grandes. Las correas de la silla no quedaron ajustadas sobre su cuerpo y se tuvo que colocar libros en el asiento para que pudiera sentarse adecuadamente.

elcomercio.pe

sábado, 6 de febrero de 2010

PENA DE MUERTE: APLASTAMIENTO POR ELEFANTE

El aplastamiento por elefante fue un método de ejecución común para aquellos que eran condenados a muerte en el sur y sudeste asiático, especialmente en la India, durante casi 4.000 años. Los elefantes se utilizaban en este caso para aplastar, desmembrar o torturar a los cautivos en ejecuciones públicas. Esta utilización de los elefantes a menudo atrajo el interés de los viajeros europeos, que se horrorizaban con las escenas, y se recogió en numerosos diarios contemporáneos y relatos de viajes a Asia. La práctica fue finalmente suprimida por los imperios europeos que colonizaron la región en los siglos XVIII y XIX.

Las primeras noticias que nos llegan de este tipo de ejecuciones proceden de la antigüedad clásica. Sin embargo, la práctica ya estaba firmemente establecida por entonces y ha continuado hasta el siglo XIX.

Los romanos y los cartagineses también usaron este método en ocasiones, y en la Biblia se menciona (en el Deuteronomio), en la historia de José y en el Libro de los Macabeos al hablar acerca de los egipcios.

El uso de los elefantes como verdugos estaba unido a su utilización como símbolo del poder real. La inteligencia, domesticidad y versatilidad de los elephantidae les daba ventajas considerables respecto a animales salvajes como leones y osos, a menudo utilizados por los romanos como medio de ejecución. Los elefantes podían entrenarse para ejecutar a los prisioneros de muy variadas formas, prolongando la agonía hasta una muerte lenta mediante torturas o matando rápidamente a la víctima simplemente aplastándole la cabeza. Lo más importante es que además estaban bajo el control constante de su conductor (mahout), lo que permitía otorgar un perdón de último minuto en el caso de querer mostrar piedad.

Se tiene constancia de varios de esos episodios de perdón en el último segundo en varios reinos asiáticos. Los reyes de Siam al parecer entrenaban a los elefantes para hacer rodar al convicto por el suelo de forma lenta para que no fuera herido de gravedad. Akbar, el sultán del Imperio Mogol, se cuenta que "usó a los elefantes para castigar a los rebeldes y que al final a los prisioneros, presumiblemente muy castigados, se les perdonaba la vida." También se dice que en una ocasión Akbar llegó a lanzar a un hombre a los elefantes para recibir ese tratamiento durante cinco días, antes de finalmente perdonarle. Por último, estos animales también se usaban en ocasiones como una forma de ordalía, según la cual el condenado era liberado si lograba escapar con vida del elefante.

El uso de los elefantes de esta forma tenía también un carácter simbólico. A través del elefante se representaba el poder real, de forma que la ejecución por esta vía también era una forma de hacer llegar al pueblo que el poder real se encargaba de dispensar la vida y la muerte. Los elefantes eran en muchas de las culturas asiáticas un símbolo de la autoridad real (y siguen siéndolo en algunos lugares, como Tailandia, en donde los elefantes blancos todavía son reverenciados). El uso como instrumentos del poder del estado enviaba un mensaje de que el gobernante era capaz de dirigir a las criaturas más poderosas que existían, que le obedecían completamente: era el gobernante quien mantenía el dominio espiritual y moral sobre las bestias salvajes, añadiéndolo a su autoridad y halo místico frente a sus súbditos.

La muerte provocada por elefantes todavía es común en algunas partes de África y el sur de Asia en donde los humanos y los elefantes coexisten. Sólo en Sri Lanka mueren entre 50 y 100 personas al año en enfrentamientos entre humanos y elefantes. Sin embargo, esos casos son resultado de elefantes salvajes atacando a humanos, en lugar de elefantes amaestrados siendo utilizados por humanos para matar a otros humanos. Ser aplastado por elefantes amaestrados también es un riesgo para los cuidadores de elefantes en los zoológicos, y hay varios casos al año si bien, una vez más, se trata de accidentes.

Cuando trabajaba como oficial de policía en el gobierno británico colonial en Birmania en 1926, George Orwell se vio obligado a encargarse de un incidente en el que un elefante doméstico salió en estampida y mató a un hombre pisándole encima. Orwell describe este incidente en un famoso ensayo: Disparando a un elefante, en el que comentaba que «la fricción del pie de la gran bestia había arrancado la piel de su espalda tan limpiamente como se arranca la de un conejo».

http://es.wikipedia.org

sábado, 21 de noviembre de 2009

LA LAPIDACION

La lapidación es un medio de ejecución muy antiguo, consiste en que los asistentes lancen piedras contra el reo, hasta matarlo. Como una persona puede soportar golpes fuertes sin perder el conocimiento, la lapidación puede producir una muerte muy lenta. Esto provoca un mayor sufrimiento en el condenado, y por ese motivo es una forma de ejecución que se abandonó progresivamente a medida que se iban reconociendo los derechos humanos, junto con medidas como la tortura.

Actualmente, este procedimiento está localizado principalmente en países de África, Asia u Oriente Medio donde se castiga a las personas que mantienen relaciones sexuales ilegales. La ejecución por lapidación suele llevarse a cabo estando el reo tapado por completo con una tela (para no ver los efectos), enterrado hasta el cuello o atado de algún modo mientras una multitud de gente le tira piedras. Está extendido especialmente en países musulmanes de corte social fanático-radical de aplicación de la sharia también denominado fundamentalismo islámico.Mayoritariamente en Irán.

AVISO: El vídeo de aquí abajo no es una lapidación real, pero refleja claramente el horror de las víctimas (mayoritariamente mujeres) condenadas a muerte por este procedimiento.

viernes, 11 de septiembre de 2009

INSTRUMENTOS DE TORTURA: LA DONCELLA DE HIERRO


La doncella de hierro fue un instrumento supuestamente utilizado para la tortura y ejecución. Posiblemente la primera doncella de hierro fue construida en Núremberg, Alemania. Al parecer, la primera persona ejecutada por este medio fue un falsificador de monedas, el 14 de agosto de 1515 según afirmó Johann Philipp Siebenkees en 1793 aunque la veracidad de este hecho se halla en entredicho. La doncella de hierro de Nuremberg fue en realidad construida en el siglo XIX como resultado de una mala interpretación del «Schandmanter» (capa de la infamia). Se trataba de un dispositivo hecho de madera y latón pero sin pinchos, que no dañaba el cuerpo y que era utilizada como castigo público para cazadores furtivos y prostitutas, que tenían que llevarlo en público cierto tiempo.

En el siglo XVII se contaba y todavía se cuenta que Erzsébet Báthory utilizó la doncella de hierro contra sus doncellas para obtener así más sangre de sus víctimas para conseguir la eterna juventud.

La doncella de hierro aparece en la literatura romántica y a partir de ahí se populariza. Por ejemplo Bram Stoker escribió una historia corta sobre la doncella de hierro llamada «The Iron Maiden» (1893).

Su uso como dispositivo de tortura en cumplimiento de sentencias judiciales en la Edad Media es probablemente falso. Si se utilizó, fue a partir del siglo XIX con fines macabros.

La doncella de hierro de Nuremberg era antropomórfica, con una cara que se podría reconocer como María la madre de Jesús y un cuerpo formado por dos puertas que lo asemejaban a un ataúd. Medía más de dos metros de alto y casi uno de ancho, por lo que era suficientemente grande para contener a un hombre plenamente desarrollado. El prisionero condenado tenía que pasar a través de siete salas con siete candados antes de su prevista ejecución. Al final de un largo pasillo se encontraba la cara de una especie de guardarropa de hierro que recordaba vagamente una figura humana. Por fuera, la doncella parecía inofensiva y nada peligrosa, pero en su interior había unos clavos ocultos de hierro cuyo fin no era matar rápido, sino torturar despacio. El objetivo último de este artilugio en general era empalar a la víctima e infligirle un gran dolor y castigo.

Lo que más llama la atención es la presencia de docenas de clavos punzantes y oxidados. Estaban diseñados para ensartarse en la víctima esquivando los órganos vitales en cuanto la doble puerta se cerrase. Esto permitía que la persona siguiese viva y en posición vertical.

En segundo lugar, el hombre condenado estaba sujeto en un espacio extremadamente pequeño para maximizar su nivel de sufrimiento.

Otra característica secundaria pero importante era que las puertas de hierro podían ser abiertas independientemente. Esto era útil para comprobar que la víctima estaba teniendo un sufrimiento suficiente y negar el riesgo de posibles escapes.

Las puertas de la doncella de hierro tenían un grosor considerable. Al parecer fueron especialmente concebidas para asegurarse de que los gritos de dolor del condenado no pudieran ser escuchados mientras ambas puertas estuviesen cerradas.

Las puertas eran cerradas lentamente para que las puntas de los clavos pudiesen penetrar en los brazos y piernas del hombre en varios puntos, además de otras muchas partes de su cuerpo como pueden ser el pecho, los hombros o los ojos, pero sin llegar a matarlo directamente; aunque esto le causaba un gran dolor durante un par de días hasta que finalmente moría.

Aunque esto no ha podido ser probado, expertos historiadores afirman que los clavos en la parte interior a la puerta eran movibles. Se piensa que podían ser recolocados o cambiados de sitio dependiendo de lo que se necesitase para el individuo en cuestión, dependiendo de su fisionomía y del crimen realizado. De esta manera, el resultado global sería más o menos letal y mutilante dependiendo de donde se colocasen los clavos.

Se duda del uso de las doncellas de hierro en procesos judiciales o ejecuciones. Se hicieron réplicas de la doncella de hierro de Núremberg, y, al parecer si fueron usadas fue con fines macabros. La doncella de hierro del castillo de Nuremberg fue destruida en 1944 como consecuencia de los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial.

miércoles, 4 de febrero de 2009

PENA DE MUERTE. METODOS MAS UTILIZADOS


AHORCAMIENTO
El preso es colgado de una cuerda atada alrededor del cuello y muere debido a la fuerza que, por la gravedad, ejerce el peso del cuerpo. La inconsciencia y la muerte son causadas por lesiones en la médula espinal o, si esto no es suficiente, por estrangulamiento, debido a la constricción de la tráquea.

FUSILAMIENTO
La ejecución la lleva a cabo un único sujeto o un pelotón. El preso muere por una o varias de las siguientes causas: lesiones de órganos vitales, como el corazón, lesiones del sistema nervioso central o hemorragias. Aunque en un disparo a corta distancia en la nuca debería producir la inconsciencia inmediata, el procedimiento puede durar más tiempo en los fusilamientos por un pelotón, en los que los soldados tiran desde una mayor distancia -y por lo tanto con menor precisión- y pueden haber recibido la orden de apuntar al tronco, más fácil de alcanzar que la cabeza.

Aunque algunos presos pueden permanecer conscientes después de los primeros disparos incluso en las ejecuciones normales por un pelotón, algunas ejecuciones han sido concebidas para prolongar el sufrimiento.

ELECTROCUCIÓN
La electrocución surgió en los Estados Unidos en 1888, alegándose que sería más humana que la horca. El procedimiento es el siguiente: después de amarrar al preso a una silla construida para este fin, los ejecutores sujetan electrodos de cobre húmedos a la cabeza y a una pierna del condenado, las cuales han sido rasuradas para asegurar un buen contacto entre los electrodos y la piel. Se aplican fuertes descargas de corriente eléctrica durante breves periodos. La muerte se produce por paro cardíaco y parálisis respiratoria.

La electrocución produce efectos destructivos visibles, al quemar órganos internos del cuerpo; el condenado a menudo salta hacia delante, tirando de las correas que le sujetan, cuando aplican la corriente; y puede defecar, orinar o vomitar sangre. Los testigos presenciales siempre dicen que hay un olor a carne quemada.

INYECCIÓN LETAL
Este método de ejecución consiste en inyectar por vía intravenosa y de manera continua una cantidad letal de un barbitúrico de acción rápida en combinación con un producto químico paralizante. El procedimiento es similar al utilizado en un hospital para administrar una anestesia general, pero los productos son inyectados en cantidades letales. En Texas, uno de los 19 estados de los Estados Unidos en donde la ejecución se realiza por inyección letal, se usan tres substancias conjuntamente: tiopentato sódico, bromuro de pancuronio y cloruro potásico.

El tiopentanto sódico es un barbitúrico que hace perder el conocimiento al preso, la segunda es un relajante muscular que paraliza el diafragma, impidiendo así la respiración, y la tercera provoca un paro cardíaco.

Cualquier resistencia por parte del reo puede originar que el veneno entre en un músculo o una arteria, lo que causaría dolor. Encontrar una vena adecuada para insertar la aguja no es tan sencilla y en ocasiones requiere una pequeña intervención quirúrgica. En un caso que tuvo lugar en Texas en 1985 fueron necesarios más de 23 intentos antes de que se lograra insertar la aguja en un punto adecuado y el proceso duró 40 minutos.

EJECUCIÓN POR GAS
El condenado es amarrado a una silla dentro de una cámara hermética; se le ata al pecho un estetoscopio conectado a unos auriculares en la vecina sala de testigos para que un médico pueda controlar el desarrollo de la ejecución. Se libera gas cianuro en la cámara, envenenando al preso cuando éste respira.

La muerte se produce por la asfixia debida a la inhibición por el cianuro de los enzimas respiratorio que transfieren el oxígeno desde la sangre a las demás células del organismo. Aunque puede producirse la inconsciencia rápidamente, el procedimiento tarda más si el preso intenta prolongar su vida, reteniendo la respiración o respirando lentamente. Como en otros métodos de ejecución, los órganos vitales pueden seguir funcionando durante algún tiempo, esté o no inconsciente el condenado.

DECAPITACIÓN
Según el método utilizado en Arabia Saudita y en Qatar, y previsto en la legislación de la República Árabe del Yemen y de los Emiratos Árabes Unidos, se separa la cabeza del tronco mediante un golpe de sable. Aunque la intención es que el filo aguzado del arma corte rápidamente la médula espinal y provoque la inconsciencia por el trauma, pueden ser necesarios varios golpes, ya que el sable es un arma relativamente ligera y la duración de la ejecución depende de la fuerza y de la destreza del verdugo.

LAPIDACIÓN
La ejecución por lapidación suele llevarse a cabo estando el reo enterrado hasta el cuello o atado de algún modo. La muerte puede ser causada por lesiones en el cerebro, asfixia o una combinación de lesiones. Como una persona puede soportar golpes fuertes sin perder el conocimiento, la lapidación puede producir una muerte lenta.

La pena de muerte supone que el Estado lleve a cabo exactamente el mismo acto que la ley sanciona más severamente. Prácticamente todo ordenamiento jurídico señala la sanción más severa para el homicidio deliberado y premeditado; pero no hay forma más premeditada ni a sangre fría de dar muerte a un ser humano que mediante una ejecución; y así como no es posible crear un sistema de imposición de la pena de muerte libre de arbitrariedades, discriminaciones o errores, tampoco es posible encontrar una manera de ejecutar a una persona que no sea cruel, inhumana o degradante.

http://www.ya.com

lunes, 19 de enero de 2009

EL GARROTE VIL


El garrote vil o garrote es una máquina utilizada para aplicar la pena capital originaria de España. Estuvo vigente en este país legalmente desde 1820 hasta la abolición de la pena de muerte en la Constitución de 1978.

El garrote de forma evolucionada, consistía en un collar de hierro que, por medio de un tornillo,con una bola al final retrocedía produciendo la muerte al reo por la dislocación de la apófisis de la vértebra axis sobre el atlas en la columna cervical, es decir se le rompe el cuello a la víctima.

Si la lesión producida aplasta el bulbo o rompe la cervical con corte medular, se produce un coma cerebral y la muerte es instantánea. Pero esto depende en gran medida de la fuerza física del verdugo y la resistencia del cuello del condenado, y la experiencia demostró que raramente sucedía así; la muerte solía sobrevenir por estrangulamiento, resultante de una serie de lesiones laríngeas e hioideas. Múltiples casos se daban en los que se alargaba la agonía del condenado. A título de ejemplo el informe médico de la ejecución del famoso Jarabo en 1958, observaba que la muerte no se había producido de forma instantánea, sino con "excesiva lentitud", el fallecimiento se produjo a los quince minutos, después de una verdadera tortura. Jarabo tenía un cuello poderoso y su verdugo, Antonio López Sierra era bastante débil físicamente.Se han producido casos aún peores en los que el reo ha muerto después de hasta media hora de espantosa agonía entre aullidos y contorsiones.[

En el caso de este método de ejecución, el adjetivo "vil" deriva del sistema de leyes estamentales en el medioevo. Por una cuestión simbólica la decapitación con espada se consideraba pena reservada a los integrantes de la nobleza, en cambio, para los villanos (habitantes de las villas o integrantes de la "plebe"), se mantenía la ejecución "vulgar" mediante la aplicación de "garrote" o compresión del cuello de la víctima.

Más adelante, el garrote fue perversamente refinado, para pasar a consistir en un collar de hierro que, por medio de un tornillo con la bola incluida retrocedía produciendo la muerte al acusado por la dislocación de la apófisis de la vértebra axis sobre el atlas en la columna cervical, es decir se le rompe el cuello a la víctima

La variante denominada catalana incluía un punzón de hierro que penetraba por la parte posterior destruyendo las vértebras cervicales del condenado. El garrote, con sus refinamientos, fue instituido porque el ahorcamiento se consideraba excesivamente cruel, ya que el lapso de tiempo hasta la muerte era mucho más largo. En el momento en que se instauró el garrote, principios del siglo XIX, este argumento se mostró válido. Posteriormente los ingleses perfeccionaron la técnica de ahorcamiento mediante caída larga y escotillón que convirtió este procedimiento en el más rápido y limpio.

El uso del garrote se generaliza a lo largo del siglo XVIII, favorecido por la simplicidad de su fabricación, que estaba al alcance de cualquier herrero. Mediante decreto de 24 de abril de 1832, el rey Fernando VII abolió la pena de muerte en horca y dispuso que, a partir de entonces, se ejecutase a todos los condenados a muerte con el garrote.

Cada tipo de ejecución llevaba aparejada una escenificación distinta, diferenciándose cada una principalmente por el modo de conducir al condenado hasta el garrote: los condenados a garrote noble iban en caballo ensillado, los de garrote ordinario iban en mula o caballo y los de garrote vil en burro, sentados mirando hacia la grupa, o arrastrados. Es la denominación garrote vil la que ha prevalecido y hoy en día se suele usar este nombre para designar tanto al instrumento como a la pena de muerte que lo utiliza.

La ejecución se anunciaba con unos tambores con el parche flojo, no tirante, que se llamaban "cajas destempladas", de donde ha quedado la expresión.

Los últimos condenados por este sistema en España (el anarquista catalán Salvador Puig Antich, en la Cárcel Modelo de Barcelona, y el delincuente común de origen pretendidamente polaco -en realidad, era alemán - Heinz Ches, en la de Tarragona fueron ajusticiados el 2 de marzo de 1974.

http://www.wikipedia.com/

sábado, 20 de diciembre de 2008

EL PRIMER EJECUTADO EN LA SILLA ELECTRICA

El primer hombre ejecutado por electrocución en la silla eléctrica, fue William Kemmler, quien utilizó un hacha para asesinar a su amante.

Esto fue el 6 de Agosto de 1890, en la prisión del estado de Auburn, en Nueva York. Harold P. Brown habia concievido la idea de muerte por electrocución y condujo varios experimentos.

La primera tentativa en ejecución fracasó: Kemmler tuvo sobresaltos durante 17 segundos, pero permaneció vivo. El voltaje fue aumentado a 2000 voltios, pero el generador necesitaba tiempo para cargarse de nuevo. Durante este intervalo, Kemmler mal quemado podría ser oído gimiendo.

La segunda tentativa duró más de un minuto y la escena fue descrita por muchos de los presentes como espantosa, con un olor a carne quemada y con humo emanando de la cabeza de Kemmler. Un reportero quien lo atestiguó dijo: "Era un espectáculo horrible, mucho peor que el ahorcamiento."

El equipo era de Thomas Alva Edison. De acuerdo con un reporte oficial, el procedimiento duró ocho minutos.
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